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Darío Martín, un entrenador con muchos objetivos cumplidos

Darío Martín, un entrenador con muchos objetivos cumplidos

Darío Martín, manager de Falcons y actual subcampeón de la Liga Argentina de Béisbol, cuenta con mucha experiencia en el deporte y una buena trayectoria como entrenador a pesar de sus cortos 47 años. Ha dirigido las selecciones de Córdoba y de Argentina, empezó jugando para Águilas, equipo que mutó a Unión San Vicente, para después terminar siendo lo que hoy se conoce como el Club Dolphins.

En esta entrevista con BeisbolArgentino.com.ar nos contará cómo llegó al béisbol, sus sueños y logros, qué no puede faltar en sus equipos, su pensamiento sobre la LAB y mucho más.

-¿Cómo conociste y empezaste en este deporte?
-Vivía en el mismo barrio que Ramón Carrizo, que era un entrenador de Córdoba que dirigía infantiles de béisbol pero que nunca lo había jugado. Él era un apasionado y muy amigo de mi familia. En ese entonces yo jugaba al fútbol y al básquet, pero Ramón siempre me decía que fuera a probar béisbol. Yo no quería saber nada hasta que un día finalmente acepté. De ahí en adelante, nunca más lo dejé.


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-¿Cómo ves al béisbol en Córdoba y en Argentina?
-Córdoba ha crecido bastante. En mi época jugábamos a otra cosa que no era béisbol (risas), estábamos muy lejos del nivel nacional y ni hablar del internacional. En esos tiempos no llegaban videos y el único entrenador que tenía una base importante era Juan Elorza. Yo lo escuchaba y me fijaba mucho en él, ya que me dirigías en la selección cordobesa. Él fue el primero al que tomé como referente, como para ir teniendo en cuenta cosas que en nuestro club no había, por falta de información o por otros motivos. Después fui aprendiendo de todos los managers que fui conociendo. Como provincia, empezamos a mejorar y a mostrar un mejor nivel. Antes íbamos a los torneos nacionales sabiendo que seguramente perderíamos todos los juegos, o de casualidad le ganábamos a Rosario algún partido, pero de Salta y de Buenos Aires estábamos a años luz. Con el paso del tiempo hubo un grupo de gente que se dedicó y se preocupó por el crecimiento del béisbol, y gracias a eso hoy Córdoba tiene el nivel que tiene. En la actualidad tenemos un gran problema y es el de las categorías menores, en las que hay un nivel bastante bajo. Estamos trabajando para mejorar eso.

Darío (en el centro), cuando era parte del staff de la Selección Argentina.

-¿A qué creen que se debe ese bajo nivel en las menores?
-A la cantidad de jugadores. Hoy en día es difícil encontrar chicos que quieran jugar béisbol. Al club no entran padres a decirnos que al hijo le gustaría practicar el deporte. En su momento, a los chicos los íbamos a buscar en una camioneta y después del entrenamiento los llevábamos a cada uno a su casa. Actualmente los menores tienen un abanico enorme de posibilidades para elegir deportes, y se empieza y se deja constantemente. Con el bésibol, si no tenés grandes intereses o si no sos hijo, hermano, amigo o algo de alguien que juegue, es complicado que quieran practicar el deporte. Hoy por hoy trabajamos con el Colegio Villa Eucarística (NdeR: está frente al club Dolphins), también con la escuelita de Julián “Pollo” Bernardi en el barrio Coronel Olmedo y estamos por poner una escuelita en el barrio Bower, ya que nosotros tenemos claro que debemos salir a buscar a los chicos y no esperar a que se acerquen ellos. Lamentablemente esto le pasa a todos los clubes, aunque ha mejorado en este último tiempo. Román García ha hecho un trabajo fantástico con las divisiones inferiores de Córdoba, realizando actividades y juntándolos, eso esta muy bueno. En cuanto a los mayores, se ve que algo bien estamos haciendo, ya que los pocos jugadores que tenemos tienen un muy buen nivel y son convocados a la selección nacional, en la que son protagonistas. Este año fue la primera vez en que un shortstop titular de la Selección en la final del sudamericano era cordobés. Se está trabajando de buena manera pero hay que seguir mejorando. Acá en Córdoba hay muchas personas que saben de béisbol, buenos entrenadores como Eduardo Capdevila, Raffi Salinas y varios más, que son gente que tiene muchos años en el deporte.

-¿Algún sueño que te falte cumplir o que ya cumpliste en el béisbol?
-Como entrenador tuve la suerte de dirigir casi todo, desde las infantiles de la Selección Argentina hasta la mayor. También en Dolphins y en la selección de Córdoba. Un sueño sería dirigir a un equipo con el que no tenga una relación afectiva. Siempre fui manager de Dolphins y de estas selecciones que mencioné, con los cuales tengo sentimientos involucrados, entonces se combina lo profesional con lo sentimental. A mí me gustaría dirigir un equipo puramente desde lo profesional. También quisiera dirigir en el exterior en algún momento. Hoy no podría por la familia, pero todo llega en su momento y espero poder hacerlo.

-¿Qué no puede faltar en un equipo tuyo? ¿Tenés algún referente en tu puesto?
-Un buen shortstop no me puede faltar. Me encanta tener un buen jugador en esa posición, es una debilidad. Un entrenador cubano, Piru Rodríguez, un tremendo estratega, una vez me dijo “Vos te tenés que fijar en el shortstop de los rivales. Si ese anda bien, son un buen equipo. Es el termómetro“. Obviamente que necesitás complementarlo pero a mí me gusta la defensa, que los jugadores se luzcan, que hagan la jugada, pero que sea atractiva, que se juegue bien y lindo. Como referentes puedo nombrarte a Piru, Carlos Sifredi y Mario Córdoba, quien considero que está a otro nivel de cabeza, él lo veía todo de otra forma. De Grandes Ligas me gusta Maddon, el manager de los Chicago Cubs, porque innova, ganó una Serie Mundial y hace cosas pero sin inventar. A mí me gusta ponerle un poco de pimienta al tema, puede salir bien o puede salir mal. En Dolphins tenemos la obligación y la presión de ser protagonistas, por los jugadores que tenemos, por la infraestructura y porque siempre hemos sido animadores de los torneos que disputamos.


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-¿Cuál es tu opinión sobre la política de refuerzos y el límite de lanzamientos que se implementará este año?
-Lo del límite de pitcheos me gusta, me seduce porque te hace pensar más. No estará fácil por la cantidad de lanzadores que hay pero me gusta el desafío. En cuanto a los refuerzos, me parece que hasta este año está bien que sea libre, porque se busca que la Liga y el deporte se den a conocer, que se acerque gente, pero a corto plazo tendrá que llegar un momento en el que se limite la cantidad de extranjeros. Yo lo haría ya para el año que viene porque el que viene a jugar de afuera llega con otra experiencia, otro nivel, y cuando termina el torneo vuelve a irse al extranjero, mientras que el argentino se queda en la banca y pierde rodaje. No hay que perder de vista el objetivo, que es potenciar a los jugadores y a la liga local.

-¿Qué análisis hacés de la LAB del año pasado y qué pensás del torneo que está por empezar?
-Superó mis expectativas, estuvo muy bueno, fue una experiencia fantástica que este año se va a mejorar. Los jugadores están ansiosos, esperando el comienzo. Jamás un jugador nuestro tuvo 100 turnos al bate en un año y acá se logró en tres meses. Ese rodaje es importantísimo. Este año Pumas se reforzó bien, lo que ayuda a los otros dos equipos porque no te puedes confiar y tienes que subir el nivel, te obliga a no relajarte. Va a ser un lindo torneo, con buenos partidos y una buena competencia. Estoy seguro de que va a estar mejor que la del año pasado.

Junto a su hijo, Juan Cruz.

-¿Qué es el béisbol para vos?
-Es una sumatoria de cosas. Está la parte profesional, que es mi trabajo, pero acá en Dolphins tratamos siempre de tener un club donde se priorice no sólo el resultado. El club es para todos, para el que quiere tratar de ser profesional, para el que quiere jugar en la Selección Argentina, para el que quiere jugar en la primera de Dolphins, para el que quiere jugar en la Selección de Córdoba y también para el que quiere venir a divertirse una vez por semana, porque ese igualmente suma y es parte del club. Somos una familia donde no sólo se viene a jugar béisbol. Si sólo fuera ganar no tendría sentido. Se gana, se pierde, pero eso es una parte del juego, no el todo. El béisbol me dio una segunda familia. Cada vez que llego vienen los jugadores, te abrazan, te saludan, se preocupan por uno. Eso es impagable, el afecto, el apoyo.

-Darío Martín es…
-Un flaco que es un personaje. Soy un tipo simple, trato de darle al bésibol lo que pueda, sumarle desde mi lugar. Cumplí muchos de mis objetivos, ahora estoy en una etapa en la que busco pasarla bien y disfrutar.

-¿Cómo es entrenar a tu hijo?
-Es complicado porque no podés manejar un montón de cosas, no existe un balance, le vas a recriminar más, lo vas a exigir más, por más que yo no quiera. Tampoco lo podés adular, es lo más complicado que hay, por eso también me gusta que entrene con otros managers, así él se siente más cómodo, más relajado. Estoy muy contento porque aparte de lo beisbolístico, es buena persona. Él eligió el béisbol porque él quiso. Yo lo llevé a jugar fútbol, tenis, natación, pero fue él quien eligió esto. Si mañana me dice que quiere hacer otra cosa, dedicarse a estudiar o hacer otro deporte, a mí me parece perfecto mientras él sea feliz. Lo único es que le digo que siempre dé lo mejor que pueda en todo lo que hace.

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