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Diego Echeverría, el Gaucho que domó el lanzamiento de nudillo (II)

Foto: Facundo Garvizu

Diego Echeverría, el Gaucho que domó el lanzamiento de nudillo (II)

Hace pocos días repasamos los comienzos de la carrera del nudillero Diego Echeverría, en esta segunda entrega abordaremos su breve paso por el béisbol de México y Colombia y su posterior regreso a Argentina. Finalmente, nos enfocaremos en la final del Sudamericano del año pasado, partido con el cual Los Gauchos obtuvieron su pasaje a Lima 2019 y terminaron de otorgarle a Echeverría la capa de superhéroe, gracias a su magnífica actuación.

Luego de las ligas menores, la vida sigue

Culminada su zafra de 2009 con Bowling Green, Diego se encontró nuevamente en foja cero en su carrera  profesional, sin organización de Grandes Ligas y en búsqueda de nuevas oportunidades. El propio lanzador le confesó a esta web que se preparó de la mejor manera para encarar la temporada 2010, con varias pruebas por delante, pero aparecería un obstáculo en su carrera: “Pasó una pelota por donde no tenía que pasar y me golpeó en la cara. Me dieron puntos internos, estuve dos meses a oscuras y me llevó varios meses volver a la alta competencia, fue todo muy traumático. Lamentablemente el calendario profesional no te espera y no pude ir a los tryouts”.

Ya recuperado del infortunio y nuevamente en buena forma física, pasó fugazmente por la pelota colombiana y mexicana. En el país cafetero participó con los Potros de Medellín en  la Liga Colombiana de Béisbol Profesional, mientras que en suelo azteca vistió la franela de los Rojos del Águila de Veracruz, en la Liga Mexicana de Béisbol: “En Colombia estuve muy poco. Me presentaron como refuerzo, comenzó a jugarse la temporada regular y después de un par de fechas, el equipo comenzó a tener problemas económicos con atraso de sueldos,  jugadores cortados y todo ese tipo de temas. En aquella época, la liga colombina tenía serios problemas. Luego, Veracruz fui a cubrir el cupo de un lanzador dominicano que estaba lesionado. Lancé un par de partidos y cuando él regresó de su lesión, el equipo no tenía mas lugar en el roster para extranjeros y me dejaron libre. Tengo el mejor recuerdo de Veracruz y México, fue una linda experiencia, conocí gente muy interesante”.

Echeverría en sus tiempos de Ferro, con Pablo Leone y Guido Monis

Su regreso a la pelota argentina

Una vez culminada su experiencia en Estados Unidos, Colombia y México, Diego Echeverría se radicó definitivamente en el país y así lo recordó: “México fue mi último intento en el profesionalismo. Más allá de que hice tryous en el país para organizaciones de MLB, en los que me había ido bien, ya estaba avanzado en edad y los equipos buscaban a un jugador para insertarlo de Clase A fuerte para arriba. Sentí que era el momento de reinstalarme en Argentina y comenzar una nueva etapa”.

Tres clubes en la Metro

Los diamantes de la Liga Metropolitana de Béisbol se transformaron en el hogar del oriundo de Dolores. En 2010 se puso el uniforme de los Diablos Rojos, novena integrada por los ex-peloteros de Independiente: “Cuando se disuelve el equipo, los jugadores intentamos seguir. Estábamos con Seba García. Participamos como los Diablos Rojos, lo hicimos por casi un año pero era muy difícil. Cuando vimos que la situación no daba para más, dimos un paso al costado y nos fuimos a Vélez”, recordó.

Su próxima parada sería el Fortín de Liniers, en donde jugó las temporadas 2011 y 2012: “Vélez tenía un lindo proyecto y además estaba mi gran amigo y familia Lucas Nakandakare. Me encontré con un excelente grupo de personas y tuve un par de años muy buenos“.

Luego de dos temporadas allí, Diego tomó su guante, pelota y conocimientos rumbo hacia Caballito: el club Ferro Carril Oeste, en donde había jugado varios años atrás, antes de firmar como profesional, volvía a recibirlo. “Después de Vélez me fui a Ferro, que también tenía un buen proyecto que estaban encarado Guido Monis, Puru Leone y otras personas. Hicimos cosas muy lindas en lo deportivo, nos fue muy bien, teníamos una buena base de jugadores e hicimos muy buenos campeonatos en la Metro. Ya para esa altura yo era una especie de coach de pitcheo también, daba charlas y trataba de enseñar todo lo que había recogido en mis experiencias en el exterior, dijo Diego.

Rumbo a Salta

En 2015, el sendero beisbolístico llevó al nacido en Dolores al norte de nuestro país, más específicamente a la ciudad de Salta, una de las capitales del béisbol en Argentina. El pitcher se convertiría en jugador de Popeye, un histórico de la disciplina, y lograría allí múltiples campeonatos de liga salteña y una Summer Cup. Además, fue campeón en 2017 de la primera edición de la Liga Argentina de Béisbol.

Echeverría jugó dos ediciones de la LAB con Infernales de Salta.

En Salta siempre tuve conocidos y amigos porque viajaba a dar cursos y capacitaciones. Además, tenía varios de mis compañeros en la Selección que eran de allá, incluso había estado en la inauguración del estadio. En el momento en que decidí mudarme, ya estaba más grande y buscaba un lugar al que llevar mi idea y mi proyecto, y Salta era el sitio ideal, una provincia que tiene el deporte arraigado. En Popeye me encontré con mucha gente joven y con mucho talento. Mi paso por allá fue un sueño. Tuve la suerte de transmitir mis conocimientos a los chicos en el club y además tuvimos mucho suceso en los deportivo, con varios torneos ganados”, comentó.

A principio de este año, el nudillista cerró su etapa en el Bordó y emigró hacia la novena de Cerveceros, en donde conjuntamente con Oscar Malek (ex-manager de Atléticos/Pampas) están llevando a cabo un proyecto que comenzó con la participación del equipo en la Summer 2019 y que continuará con la presentación de la franquicia Vikingos en la tercera edición de Liga Argentina de Béisbol que está a pocas semanas de iniciar. Sobre este tema el lanzador dijo lo siguiente:

Cerveceros es un equipo que hace nueve años es autodidacta, muchos de sus integrantes jugaron en el club Atléticos hace varios años, se reunieron y formaron el equipo. En cuanto al proyecto que encaramos con Oscar, está diseñado para ir de menor a mayor en cuanto a las ambiciones deportivas. Lo encaramos fuerte de entrada y volvimos a jugar primera división de la liga salteña luego de cinco años. Estamos todavía en un proceso de re-educación de jugadores, pero vamos muy bien. El grupo pasó de juntarse un día para entrenar y jugar el domingo, a casi entrenar diariamente. Tenemos el desafío de la LAB en poco tiempo y estamos con muchas ganas“.


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Los Gauchos

Pasada la etapa del sueño de llegar a Grandes Ligas, del profesionalismo y las ligas menores, llegaría un nuevo desafío para el dolorense: la Selección Argentina. Su camino con Los Gauchos comenzó en 2010 con el Pre-Mundial y Pre-Panamericano que se desarrolló en Puerto Rico.

En mi época de profesionalismo en Estados Unidos tuve que priorizar mi carrera por sobre la Selección. Mi equipo, por contrato, me impedía jugar con los Gauchos. El mensaje era clarito… no jugás, y si lo hacés, nosotros no te respaldamos“. Y enfatizó: “Durante esos años tuve que tomar esas decisiones aunque no estuviera de acuerdo. Tenía claro que cada pasito que cualquiera de los que estábamos allá daba, era un bien para la pelota argentina“.

Es para destacar que Echeverría, antes de vestirse de Gaucho, rechazó una oferta de la selección española para nacionalizarse. Según le confió el lanzador a BéisbolArgentino.com.ar, el manager del equipo, el italiano Mauro Mazzotti, se comunicó con él con las intenciones de llevárselo, dado que en ese momento España estaba jugando el clasificatorio al Clásico Mundial. “A la larga, fue una decisión bien tomada”, dice el lanzador.

En sus nueve años con la albiceleste, Diego acumula cinco campeonatos sudamericanos (al igual que mucho de los actuales integrantes del plantel), a lo que hay que sumarle su inminente participación en los Juegos Panamericanos de Lima 2019. En su foja de logros, merece un párrafo aparte la final del Sudamericano 2018, en la cual Argentina venció Brasil por 7 a 1: el nudillero lanzó el partido completo, con 143 pitcheos, permitiendo cinco hits y  una sola carrera.

La noche anterior nos había costado dormir porque no paraba de llover y, si no se podía jugar, Brasil ganaba la plaza para el Panamericano. Fue emocionante ver que cuando llegamos todo el mundo estaba trabando para acondicionar la cancha. Había amigos, novias, dirigentes que no se hablaban, estaba todo el mundo embarrado, colaborando, poniendo su granito de arena para que nosotros pudiésemos pisar el infield y jugar la final. Después de ver eso no nos quedaba otra que darlo todo por la gente que había hecho posible que juguemos. Fue algo muy fuerte”, describió el derecho de Dolores.

Y agregó: “Previo al juego, junté a los chicos y les dije que éramos una generación que esa tarde había roto barreras políticas, que no había nadie peleándose, que todo el mundo estaba tirando para nuestro lado. Podíamos ganar o perder, pero en esa tarde habíamos terminado una etapa de divisiones en la pelota local”.

Una vez pasada la incertidumbre de saber si el clima iba permitir jugar el partido y si la cancha respondería, llegó el momento de la verdad para el lanzador y sus compañeros: “Hacía un par de años que nos habíamos jurado que al estadio lo teníamos que hacer reventar de gente y así fue ese día. Se sintió el apoyo del público durante todo el juego. Mirabas hacia arriba y estaban nuestros padres, novias, familiares. El recibimiento previo fue increíble, de película. Interiormente, entré pensando que si sacábamos el primer inning en cero, ellos iban a tener un problemón y fue así. Y después vino otro y otro, con una carrera solitaria por ahí… Nosotros estábamos muy sólidos de la cabeza. Sabia que si alguna pelota pasaba atrás mio, tenía a los leones de la defensa”, explicó.

“Ya en el quinto o sexto inning, sentí que el juego era nuestro, veía que ellos estaban abatidos y desaprovechaban las oportunidades. En esa entrada hice algo que suelo hacer, saqué el pie de la goma y me puse a ver el ambiente que había en el estadio, rememoró. Y concluyó: “Cuando el Zurdo Zurbriggen dio el cuadrangular explotó el dugout pero tenía bien claro lo que faltaba y el número de lanzamientos que tenía mi brazo. Si me preguntaban, hubiese dicho que mi gran amigo Guido Monis cierre el juego, pero la confianza estaba puesta en mí y lo hice”. 

Para finalizar nuestra charla con el lanzador de Los Gauchos, lo consultamos sobre cuál fue el logro deportivo más importante de su carrera y explicó: “Más allá de haber sido profesional, de tener una carrera deportiva medianamente exitosa, nada se compara con lo que se vivió ese 21 de abril del año pasado, nada más satisfactorio que la final del Sudamericano ante Brasil. Tiemblo cuando hablo de ese momento y se me pone la piel de gallina. Fue lo mejor que me pasó hasta ahora. De ahí para adelante, todo puede pasar ahora en Lima“. 

Echeverría junto con sus amigos de Dolores en el festejo del Sudamericano.

Desde 2015 escribo en la web española www.sportsmadeinusa.com, en 2017 comencé a escribir “Pitcheos Salvajes” (www.beisbolmlb.com). Colaboro en los podcasts “Dugout Rioplatense” y "La Lata de Maíz". Participo en "Diamante Albiceleste" con la columna de MLB. Administrador de “Béisbol Argentino.com.ar"

1 Comment

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  1. Aa

    julio 29, 2019 at 3:11 pm

    Que tobul papaa! John bera

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