Connect with us

Entrevistas

Prieto: “Queremos representar a Argentina de la mejor manera”

Foto: Facundo Garvizu

Prieto: “Queremos representar a Argentina de la mejor manera”

Por las venas de Omar Prieto corre la pasión por el béisbol. Y ésa lo llevó a donde está hoy, representando al Team Argentina en la Serie Latinoamericana de Veracruz. Criado en una familia muy ligada a este deporte, nació un 28 de septiembre de 1994 entre bates y pelotas, siendo el menor de tres hermanos (Giovanni y Marco). Originario de Levittown, una urbanización grande de Toa Baja, Puerto Rico, ubicada a cinco minutos de la playa de Punta Salinas donde se la pasa muy bien. Un país en el que, sin dudas, es verano todo el tiempo.

“Esta raza siempre es brava, aunque azote el temporal”, reza la canción de Residente haciendo referencia a la fuerza y coraje de los boricuas a pesar de las distintas adversidades de la vida. De ahí proviene este hombre que llegó a Salta para afrontar una temporada con el equipo de Pampas. Y vaya que fue brava, con pronóstico de días grises y fuertes ráfagas de dudas para la franquicia de Atléticos, que no tuvo la campaña deseada. Para él también fue difícil, pero el grupo hizo que se amolde al equipo rápidamente y se destaque como figura de los Verdes.

¿Cuáles son las expectativas para este torneo latinoamericano?

Queremos representar de la mejor manera a Argentina, jugando con buena calidad para meternos en las finales y, por qué no, soñar con ganarlo. Lo importante es hacer un buen papel. Si hacemos las cosas correctas, con motivación y orgullo, vamos a salir muy bien.

¿Cómo se prepararon para esta Serie?

De muy buena manera. Esta es la primera vez y hay cosas nuevas que se presentan. Cada cual se preparó individualmente o con la Selección Argentina. En lo personal, me siento muy bien físicamente.


Te puede interesar Darío Martín: “Darles bases por bolas a estos rivales es regalar mucho”


Yéndonos más atrás en el tiempo, ¿cómo despertó tu pasión por el béisbol?

Mi papá y mis hermanos jugaron en algún momento. Y como quien dice, lo llevo en la sangre, no puedo decir que no. Intenté con el básquet pero no era bueno y se veía a lo lejos que iba a ser pequeño así que no valía la pena intentarlo.

En Argentina lo primero que practican los niños es el fútbol y después otros deportes. ¿En Puerto Rico practican béisbol y después buscan otras disciplinas?

A nosotros desde el comienzo nos dan una pelota de básquet o una pelota de béisbol para que escojas entre esas dos. Si quieres boxear, jugar al voleibol o lo que sea, eso ya es extra. Pero el béisbol es muy grande, el deporte número uno en Puerto Rico.

¿Cómo es la forma de jugar en esas tierras? ¿Cambia mucho a lo que es el deporte por esta zona?

En el Caribe se juega con más pasión. Puede ser un poquito más violento debido a esto, pero violento de las dos formas: positivas y negativas. Desde lo negativo lamentablemente se forman peleas, como todo. La positiva es que se juega con esa fuerza. Tú quieres ser el mejor en ese día, el mejor en ese turno, entonces uno se pone en su zona muy enfocado. En Argentina lo veo un poco más como pasatiempo, aunque obviamente hay varias personas que sí se lo toman muy en serio. Aun así, en Puerto Rico y en el Caribe se juega duro y a la misma vez es un entretenimiento. Todo el mundo se ríe, se vacila y es algo bonito de ver.

“El béisbol en Puerto Rico es como un juego de fútbol en Argentina. Yo he visto a gente gritándose de todo pero hacen un gol y se abrazan y se besan”.

Finalizaste tu carrera en el béisbol universitario de Estados Unidos, ¿cómo describís esa etapa de tu vida?

Te lo puedo describir de una sola manera, fuerte. No soy un buen estudiante, pero sí aprendí muchas cosas: a cómo ser independiente como persona, cómo tener tiempo para todo y aun así seguir con el enfoque de jugar béisbol después de graduarme. En lo deportivo fue lindo, uno aprende diferentes filosofías. Yo jugué en Atlanta, Georgia, New Jersey, Michigan y estuve un semestre en New York con tremendas personas. Me divertí muchísimo y viajé mucho. Me lo gocé.

¿Te imaginaste alguna vez venir a jugar a Sudamérica?

Nunca pensé jugar aquí y mira que tengo amistades mías que son argentinas. Tengo una amiga que jugó con el equipo de sóftbol nacional, por ejemplo, y también soy muy amigo de Pato Garino, el jugador del seleccionado argentino de básquet. De todas formas, nunca me pasó por la mente que iba a pasar por acá y jugar en Argentina.

¿Cuáles fueron tus primeras impresiones?

Me dijeron que acá era fútbol y mucha carne, ja. Estuve un tiempo en Buenos Aires, pero he estado más en Salta. Me gusta su tranquilidad, la gente es amable, no te va a negar un ‘buen día’ ni un ‘permiso’ y un ‘gracias’. La vida es un poquito más relajada allí.

¿Con qué objetivo viniste a nuestro país?

Yo vine a jugar pelota y ver la calidad que había para poder probarme. Vi que había varios refuerzos del exterior que iban a jugar aquí y eso hace que la calidad y la competencia suba. Ni bien llegué me comentaron que había salteños que jugaban en el seleccionado nacional y eso me sorprendió para bien.

¿Creés que nos falta mucho por estos lados?

No, no… Esto es algo que va a seguir creciendo. Recién es el segundo año de la liga. De a poco van a ir contagiando a otras personas y todo eso va a seguir subiendo. Es muy temprano para decir que esto no sirve. Al revés, yo creo que la gente se va a enamorar del deporte en algún momento dado y le va a prestar más atención.

Quedaste en la historia como el primer jugador de la LAB que nació en Puerto Rico. ¿Qué representa para vos llevar tu bandera y representar a tu país en otros torneos?

Pues yo soy nacido y criado ahí y no puedo negarlo, siempre voy a estar orgulloso. A donde vaya, con el que yo hable, lo que yo diga, todo representa de dónde vengo. Y qué mejor que jugando béisbol, que es lo más grande de Puerto Rico. Me siento extremadamente orgulloso de lo que soy. Además, represento a mi familia. Es algo muy bonito que ellos me sigan y se sientan orgullosos de mí, eso es impagable. Aunque ahora esté jugando para otro país, estoy representando mi apellido, mi familia y de dónde vengo.

¿Creés que hay futuro en el béisbol para Argentina?

Hay futuro, hay mucho, pero a la vez hay que implementar más el deporte en los niños. En el día de mañana ellos son los que van a jugar. Si los niños quieren un ejemplo de alguien, esos somos nosotros. Ellos nos están viendo a nosotros hacer las cosas así que tenemos que hacerlas bien. En este caso no se puede vivir sólo del presente porque ahora mismo puedo hacer yo ese trabajo, pero si después me voy alguien nuevo tendrá que hacerlo. Por eso digo que es cuestión de contagiar a los niños.

Omar Prieto fue el MVP y campeón bate de la LAB 2018 (Foto: Facundo Garvizu)

¿Te gusta enseñar a los más chicos?

Me recibí de negocios pero no sirvo para nada de eso. En cambio, sí me gustaría ser entrenador de los niños, es algo que quisiera hacer. Desde mi puesto, estoy más que disponible para poder ayudar. Me encantan los chicos, tengo bastante paciencia para tratar con ellos. Para otras cosas no.

Contanos acerca de tu puesto…

La posición de catcher es tan importante como la del arquero en el fútbol. Tú controlas el juego, tú eres el técnico dentro de los nueve jugadores que hay. Tenemos una labor difícil porque hay que estar arrodillado por tres horas para defender y bloquear la pelota. Recibes pelotazos a diestra y siniestra. Tienes que trabajar como psicólogo de algunos pitchers porque los lanzadores son muy sensibles en la loma y hay algunas veces que a algunos le tienen que hablar bonito o charlar de otras cosas para que no piensen en nada y puedan divertirse, pero la posición de catcher es la más importante después del lanzador.

¿Quiénes son tus referentes?

El principal referente es mi hermano Giovanni. Él siempre fue catcher. Yo empecé a catchear fijo a los 18 años. Mi hermano siempre admiraba mucho a Iván Rodríguez, que fue Salón de la Fama, mientras que a mí me gustan más Yadier Molina y Salvador Pérez. Son de lo mejor en la actualidad. Mi otro hermano, Marco, me enseñó mucho, aunque su crítico número uno era yo. No le gustaba que le dijera las cosas y después alguien se lo decía y hacia lo mismo que yo le decía, ja.

¿Tenés objetivos a largo plazo?

Yo tenía muchos objetivos. Ahora mismo mi objetivo es vivir el día a día y ser mejor persona de lo que soy. No te puedo decir qué pasara porque nadie sabe, solamente Dios.

¿Tuviste un proceso de maduración y de entender muchas cosas que, tal vez, antes no entendías?

Puede ser. A los 19 años me fui para Dominicana y estaba entrenando para firmar en MLB, pero sufrí una lesión de la cual me recuperé, aunque al poco tiempo volví a recaer y esa vez fue más fuerte. En ese momento, vi como muchos dominicanos que habían firmado tenían esas ganas de llegar a Grandes Ligas pero que lamentablemente se les fueron porque también se lesionaron. Después de eso ya no eran los mismos, algunos quedaban muy frustrados siendo jóvenes todavía. De a poco eso me llegó a la mente y es ahí donde dije que me iba a recibir en la universidad y punto.

¿Te sentís orgulloso de haber tomado esa decisión?

Me siento orgulloso de eso, pero más orgulloso me siento de hacerle un sueño realidad a mi mamá. Mi madre siempre decía que a ella no le importaba que nosotros hiciéramos deportes, sólo que sus tres hijos estuviesen recibidos.

¿Hay algo de lo que te arrepientas a nivel deportivo?

Sí. Tuve varias oportunidades en este deporte que no aproveché bien porque no estaba entrenando y dedicándome a eso como se debe. Si yo quería que ese momento pasara, había que tener las prioridades claras. Pero si no hubiese pasado por ese momento, a lo mejor no estaría aquí ahora mismo. jugando cosas importantes con Argentina.

Omar junto a la bandera de Puerto Rico.

More in Entrevistas