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Hay vida para los jugadores más allá de MLB (I): La KBO League de Corea

Hay vida para los jugadores más allá de MLB (I): La KBO League de Corea

Jugar al béisbol profesional en el continente asiático, ya sea en Japón o Corea del Sur, dejó de ser el paso previo al retiro para algunos veteranos que buscan “quemar sus últimos cartuchos” y ganar unos buenos dólares antes de jubilarse. Actualmente es el destino elegido por peloteros (con alguna experiencia en MLB) y que debido a su rendimiento se encuentran en la frontera entre la gran carpa y Triple A.

La vuelta de Eric Thames y su actualidad en Milwaukee es un vivo ejemplo de que se puede emigrar hacia una liga de inferior nivel, ganar un buen dinero, hacer los ajustes y volver a Grandes Ligas. La primer entrega de esta serie de dos artículos está dedicada sobre ambas ligas es sobre la KBO League de Corea del Sur.

El factor monetario

Los peloteros que emigran hacia ligas como la coreana o japonesa lo hacen por lo monetario, pues un jugador que no integra el roster de 25 de un equipo de las Mayores está destinado a jugar en AAA, y por ende cobrar un sueldo muy bajo. Es abismal la diferencia que existe entre el sueldo mínimo anual de un ligamayorista ($535.000) con respecto a un salario de Triple A (alrededor de los $2.400/7.000 mensuales).

Las dos competiciones más fuertes que le siguen a Major League Baseball en cuanto a salarios son la la NPB de Japón y la KBO de Corea del Sur.

Eric Thames firmó su primer contrato con los NC Dinos por $800.000.

El béisbol profesional en Corea del Sur

El béisbol es el deporte número uno en Corea del Sur. Profesionalmente comenzó a disputarse en 1982, año en que se creó la KBO League. Haitai Tigers, Lotte Giants, MBC Chungyong, OB Bears, Sammi Superstars, Samsung Lions fueron las seis franquicias fundadoras. Actualmente está integrada por diez equipos, su temporada regular es de 144 partidos y su más reciente campeón son los Doosan Bears de la ciudad de Seúl. El año pasado batió su récord de asistencia en los estadios cuando más de 8 millones de espectadores presenciaron los partidos.

En lo que respecta al aspecto financiero, la Korea Baseball Organization goza de muy buena salud. En 2012 reportó ganancias por $60.4 millones por ventas de tickets y $7 millones en concepto de sponsors corporativos. En 2015 vendió los derechos de la serie de campeonato de la liga (KBO Korean Series) a la empresa TireBank por tres años por aproximadamente $6.3 millones.

En 2016 firmó un pacto por cinco años valorado en $158 millones con las tres cadenas de televisión más importantes del país (MBC, SBS y KBS) para la televisación de sus partidos. La KBO estipula por estatuto que los ingresos generados por derechos de TV y ventas de merchanding deben ser repartidos en forma igualitaria entre las diez franquicias que la integran. La liga actualmente no vende sus derechos al exterior, pero tienen “en carpeta” hacerlo.

Los fans coreanos viven los partidos de una manera muy intensa.

El nivel de la liga

Según scouts y ejecutivos de MLB, el nivel de la liga coreana se puede comparar con el juego que se ve en Doble A en las Ligas Menores. La KBO es conocida como una liga favorable a los bateadores. A continuación la opinión de un pitcher, un batador y un periodista.

Josh Lindblon (ex-pitcher de los Lotte Giants):

“En la KBO tiraba 80-100 lanzamientos en una sesión de bullpen y mi brazo realmente me dolía. Esperas que el nivel sea parecido a las Menores o MLB, pero no puedes compararlo con lo que se ve en Estados Unidos. Es completamente diferente y tienes que aceptarlo”

Eric Thames (ex-1B/outfielder de los NC Dinos):

“En Corea los lanzadores van al revés que en MLB. En cuentas de fastball, ellos tiran lanzamientos quebrados y viceversa, tienes que hacer el ajuste. Hay algunos jugadores que podrían jugar en las Mayores tranquilamente y otros que no podrían estar siquiera en Clase A”

Dan Schultz (periodista):

“La KBO League podría ser calificada como ‘Doble A y media’ debido a que su nivel es superior a AA pero no llega al de Triple A. Su mayor deficiencia está en el pitcheo, en 176 partidos que ví solo encontré dos abridores fiables y es por ese motivo que las organizaciones importan tanto talento en la lomita. Además el manejo del bullpen de los managers deja mucho que desear”

En 2013 cuando el lanzador Hyun-jin Ryu firmó con los Dodgers, se transformó en el primer jugador de formado en la KBO en dar el salto a las Grandes Ligas. Los pioneros como Chan Ho Park o Shin Shoo-Choo nunca pasaron por la liga debido a que fueron firmados en el draft amateur. Si un jugador nativo desea emigrar a MLB, la KBO posee un posting system similar al de la liga japonesa.

El mejor salario de la liga y de todo el deporte profesional en Corea del Sur, con un sueldo $2.2 millones al año, es Dae-ho Lee; el ex-slugger de los Mariners firmó con los Lotte Giants un contrato de cuatro años y $13.2 millones. El sueldo promedio para jugadores domésticos (excluidos los novatos) oscila entre $120.000 y $200.000.

Los extranjeros llegan en 1998

Por quince años la liga se mantuvo “cerrada” para los extranjeros hasta que en noviembre de 1997, en Tampa (Florida), se realizó el primer draft de extranjeros de la Korea Baseball Organization. 83 jugadores, en su mayoría ex-MLB, peloteros con experiencia en Japón y ballplayers de las Menores, concurrieron al evento en donde siete de las ocho franquicias que por entonces integraban la liga se reforzaron con jugadores “importados” para la entrante temporada 1998 y fueron bautizados como “yongbyeong” (mercenarios en coreano).

Hasta el año 2013 se impuso un salary cap de $300.000 para el sueldo de los jugadores extranjeros y limitaba las incorporaciones a dos “importados” por franquicia; hoy en día permite contratar tres por equipo, de los cuales por lo menos uno debe ser jugador de posición.

En lo que se refiere su inclusión en el lineup diaro, solamente dos pueden ver acción durante un juego. Una curiosidad contractual de la KBO League es que no permite firmar contrato multi-anuales a los “yongbyeong”, por los que sus pactos se negocian año tras año.

La legión extranjera de 2017

Darrin Ruf, ex-Phillies, en su primera experiencia en Corea con los Samsung Lions.

Con la liberación de fondos para la contratación de extranjeros en 2013 y el buen pasar financiero de la liga, los equipos comenzaron a pagar mejores sueldos a sus refuerzos foráneos y por ende importar peloteros de mejor calidad.

El grupo de debutantes de esta temporada en el béisbol profesional de Corea del Sur llegó a 19, incluyendo a varios ex-MLB como Alexi Ogando (Hanwgha Eagles), Darrin Ruf (Samsung Lions), Xavier Scrugs (NC Dinos) y Johnny Monell (KT Wiz).

Un jugador de posición rookie puede llegar a cobrar aproximadamente entre $350.000 y $450.000. Esto depende sus estadísticas y experiencia en MLB. Por ejemplo, Johnny Monell, ex-catcher/OF de los Mets (y un jornalero de las Menores) firmó un contrato de un año con el equipo KT Wiz valorado en $450.000, más un bono por firmar del mismo importe.

El sueldo de un pitcher novato se sitúa en el rango de los $700.000 y $900.000. Alexi Ogando, el ex-relevista de Rangers y Red Sox entre otros, firmó un pacto con los Hanwha Eagles por $1.3 millones más un signing bonus de medio millón de dólares.

De los 29 extranjeros que comenzaron la temporada, 10 de ellos fueron starting pitchers, por lo tanto no es casualidad que el mejor foráneo pagado sea un lanzador, el jugador de los Doosan Bears y actual MVP de la liga Dustin Nippert, con un salario de $2.1 millones. 12 de los 29 importados cobran más de un millón de dólares.

Willin Rosario, ex-slugger de los Colorado Rockies y en su segundo “tour” en Corea del Sur, es el mejor pagado de los jugadores de campo; este año renovó su contrato con los Hanwha Eagles valorado en $1.5 millones.

La KBO es hogar de varios ex-ligamayoristas como Hector Noesi, Carlos Villanueva, Jeff Manshipp, Pat Dean, Anthony Renaudo, Roger Bernardina, Mel Rojas Jr.

Un párrafo aparte merece la incorporación a la liga del pitcher relevista Jeff Manship, quien estuvo en el roster y participó en el sexto partido de la World Series con los Indians el año pasado, y este año emigró hacia tierras surcoreanas. ¿El motivo? Cleveland lo dejó libre en la offseason para evitar pagarle alrededor de $1.2 millones vía arbitraje salarial. El lanzador, de 32 años, firmó por $1.8 millones con el NC Dinos y ganará más dinero en la KBO que el resto de su carrera profesional.

Dustin Nippert (ex-MLB), jugador de los Doosan Bears, lleva 6 temporadas en la liga y es el  MVP de 2016.

La adaptación el gran factor

Los “mercenarios” que eligen continuar sus carreras en la KBO deben adaptarse a una liga nueva, a entrenamientos fuera de lo que estaban acostumbrados en MLB, a managers con una impronta diferente al momento de tomar decisiones en un partido, pero sobre todo deben ajustar su vida y el día a día a un país con una cultura diferente.

“Cuando un equipo de la KBO contrata a un pelotero también adquiere a una persona para que comience una nueva vida en un ambiente foráneo. Los desafíos que enfrentan en la transición al béisbol coreano puede costarle a muchos jugadores su carrera en el país, resultando en pérdidas financieras, y creando estrés entre jugador y organización” –Han Lee, CEO de la consultora Global Sporting Integration.

Una cultura nueva, la barrera del idioma, el desarraigo de la familia y amigos, son algunos factores que además del deportivo influyen en el rendimiento y adaptación de un extranjero a la KBO. Tomando datos nuevamente de la consultora GSI, la misma indica que tan solo el 30% de los jugadores que eligen jugar en Corea del Sur vuelven para una segunda experiencia.

Xavier Scruggs (actualmente en su primera experiencia en Corea) hizo éstas declaraciones a la web Stlsportspage.com sobre la adaptación a la liga y al país:

“Por supuesto que hay diferencias culturales entre Estados Unidos y Corea, y entre la KBO y MLB también existen. Los jugadores que abren su mente, tratan de aceptar la cultura y hacen los ajustes, son los que tienen éxito rápido. Pero aquellos que quieren jugar su “propio béisbol” tardan un poco más en ajustarse a la cultura y al ambiente”.

En la pelota profesional de Corea del Sur fracasaron jugadores con probada trayectoria como Philip Humber o Nyjer Morgan. Por lo tanto, ver a jugadores como Dustin Nippert con seis años en la liga, a Eric Hacker y al dominicano Henry Sosa cumpliendo su quinta campaña, a Willin Rosario en su segunda temporada o el mismísimo Eric Thames quien pasó tres “zafras” con los NC Dinos, es una rareza.

Pueden llegar nuevos Eric Thames

Varios jugadores volvieron a MLB luego de “probar suerte” en suelo coreano, pero sin duda el caso de Eric Thames, por su rendimiento este año y repercusión en los medios, es el más conocido. El 1B/OF de los Brewers es un jugador distinto al que dejó la liga en 2013. Esta temporada, además de Thames, varios ex-KBO vieron o están en acción en las Mayores, entre ellos Jim Aducci (Detroit), Josh Lindblon (Pittsburgh) y Adam Wilk (NYM/Minnesota).

¿Por qué son atractivos para los equipos de MLB jugadores como Thames? Por el combo inversión-rendimiento. Por ejemplo, Thames volvió a las Grandes Ligas firmando un contrato por 3 años y $16 millones (más una opción para 2020); aunque parezca mucho dinero, en realidad si el jugador rinde como esperan (y lo está haciendo con creces) su pacto será un “bargain deal” como dicen en los expertos en MLB, puesto que al jugador le están pagando una suma de dinero relativamente baja para un rendimiento alto. De hecho, el sueldo anual promedio del slugger de los Brewers en sus tres años será de $4 millones, unos $400.000 inferior al promedio de este año ($4.47 millones).

Importados de la KBO que pueden volver a grandes ligas:

  • Willin Rosario: Ex- receptor/1B de los Rockies, emigró a la KBO League en 2016 para jugar en los Hanwha Eagles, tiene un slash line de .319/.375/.576, 45 dobles y 42 home runs. El dominicano con 28 años está en el “prime” de su carrera y con probada experiencia de MLB (580 juegos).
  • Nick Evans: Un utility de la gran carpa que jugó en los Mets, Dbacks y en muchas organizaciones de las Menores; abandonó Estados Unidos en 2014 para comenzar una carrera en Japón, para luego mudarse a Corea del Sur en donde desde 2016 hasta la fecha tiene interesantes numeritos: .300/.405/.539 con 185 hits.
  • Xavier Scruggs: El año pasado estuvo con la organización de Miami en 24 juegos, y sin lugar en las Mayores se inclinó por el béisbol de Corea del Sur. En lo que va de la presente temporada lleva 43 imparables, 13 dobles y 27 HR.
  • Ryan Feierabend: Es pitcher y sin duda el nombre más desconocido de la lista puesto que su última aparición en MLB fue en 2oo8 y desde ese año hasta 2014 deambuló por diferentes equipos de las Minors y las ligas independientes. En 2015 firmó con su primer equipo de la KBO, y ya se encuentra en su tercer “tour” y justamente esta temporada es en el que más esta brillando: es el líder en ERA de la liga con una efectividad de 1.36, un récord de 7-2, y según se menciona en un reciente artículo de Sportingnews.com, su mejoría es debido a que sumó a su arsenal de pitcheo el knuckleball.

La KBO League puede estar catalogada por los expertos como una liga Doble A, Quadruple-A, y es una realidad que los jugadores emigran hacia ella por el dinero, pero tampoco hay que pasar por alto que también es una oportunidad que tienen los peloteros para desarrollarse, trabajar en sus debilidades y hacer los ajustes en su juego para intentar volver a Major League Baseball de manera renovada y efectiva.

Fuente: Sportsmadeinusa.com

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Desde 2015 escribo en la web española www.sportsmadeinusa.com, en 2017 comencé a escribir “Pitcheos Salvajes” (www.beisbolmlb.com). Colaboro en los podcasts “Dugout Rioplatense” y "La Lata de Maíz". Participo en "Diamante Albiceleste" con la columna de MLB. Administrador de “Béisbol Argentino.com.ar"

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